Con ayuda de la meditación voy a comenzar este camino espiritual a través de los 16 pasos de respiración consciente. Son prácticas para cuidar el cuerpo, las emociones, la mente y la buena vida. Los primeros cuatro pasos se basan en el cuerpo; el objetivo es calmar el cuerpo como el camino que lleva a calmar la mente. Solo puedo tener una mente en calma si consigo calmar mi cuerpo. La respiración es el puente que tiende mi mente a mi cuerpo para conectarse con él, para conocerlo, aceptarlo, cuidarlo, quererlo. Mi cuerpo es lo que me permite disfrutar de la vida, ver el mundo, sus formas, sus colores; me permite disfrutar de los sabores, de los sonidos, de los olores, de tocar cosas, personas. Solo puedo llegar a quererme, querer a los demás, si consigo querer primero mi cuerpo. Con ayuda de la atención plena a la respiración trato dejar de pensar en el pasado, en el futuro, en mis preocupaciones, temores, en lo que voy a hacer después, en lo que tenía que haber hecho, dejar de pensar en todo; lo único que importa durante el tiempo en el que estoy meditando es ese momento, el momento presente. Con estos pasos voy a intentar unir mente y cuerpo, dejar de estar con mi cuerpo en un sitio y mi mente, pensando, en otro. Estos pasos me van intentar ayudar a vivir en el aquí y ahora; a conseguir sentir mi cuerpo más estable, sólido, equilibrado, tranquilo. Para eso voy a practicar, a primera hora de la mañana 40 minutos y a media tarde 20 minutos, los cuatro primeros pasos. Espero que este camino me acerque a la buena vida.