El motivo por el que necesito hacer mi inventario es para ver qué fue lo que me llevó a la autodestrucción. Mis comportamientos adictivos son solo la consecuencia de huir de lo que me hacía sufrir; son mis defectos de carácter los que hacen daño, los que no quiero ver, tapándolos con adicciones. Al finalizar mi Paso Tres siento que he perdido el temor a verme, tal como soy; este es el momento de abordar mi inventario personal, sin castigo, con la mayor ternura, hacia mi mismo, de la que soy capaz. Ver lo que durante tanto tiempo me ha hecho daño es el camino para liberarme de tanto sufrimiento inútil. Conocerme es necesario para poder tener relaciones sanas, afectuosas; esto es lo que me dice El Programa de los Doce Pasos; la única forma de quererme es a través de conocerme, la única forma de querer a los demás es queriéndome yo primero. Conocer mis defectos de carácter es conocer la parte que hace daño, a mí, a los demás, solo a través de conocerlos puedo aprender a ser humilde para derrotarme ante ellos En mi juventud no me he ayudado a tener una estabilidad emocional, esa ha sido mi tarea desde que comencé El Programa; veo cómo lo estoy consiguiendo a la vez que me veo vulnerable, recaer en mis viejos patrones. Practicando El Programa, como un estilo de vida, consigo protegerme de mi vulnerabilidad, solo por hoy puedo acercarme a la buena vida.