Después de nueve años en este paso, he sentido la necesidad de avanzar. Hoy puedo ver cómo ha cambiado mi vida, la transformación personal que he logrado. Cuando lo comencé, las relaciones con toda mi familia eran malas; sin amigos con los que compartir; con un gran sentimiento de soledad; hoy puedo ver que he recuperado a mi familia, pareja, hijos, hermanos; tengo algunos amigos. Este paso me a ayudado a que mis relaciones sean bastante sanas y afectuosas. Ha sido a través de la humildad, manifestándose en actos de derrota, como lo he conseguido. He podido poner la razón en un segundo plano, anteponiendo las buenas relaciones. Esto lo he podido conseguir recuperando una parte de mi sano juicio, con ayuda de mi Poder Superior, La Naturaleza, que es el que me ha marcado el camino. Ha sido de una manera sorprendente, sintiendo que soy la persona más importante de mi vida, poniéndome en primer lugar, buscando mi bienestar, intentando no crear conflictos. En este paso he podido ver cómo cualquier conflicto en el que participo, al primero que me agredo es a mí mismo; esto ha sido la llave para no basar los problemas, que me van surgiendo, en la razón, sino en las relaciones sanas y afectuosas. Lograr derrotarme ante la impaciencia, en el Paso Siete, ha sido lo que me ha permitido abordar los problemas en el momento más adecuado, no cuando surgen, que seguramente estaré alterado, sino cuando me calme, cuando la otra persona esté calmada. Sabiendo que soy vulnerable a todo esto, me propongo dar el siguiente paso, uno más que me acercará a la buena vida.