Para eso está el Paso Diez, para que cuando me caiga, levantarme lo antes posible; “Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente”; en las adicciones, en la codependencia, en mis defectos de carácter, en todo lo malo que me sucede. Este paso me hace ver que no existe la perfección, que soy vulnerable; me enseña cómo volver a la buena vida. Cuando creo que no los manifiesto, que me he liberado de ellos, recaigo en mis defectos de carácter. Aunque se que tengo esos defectos de carácter que vi en el Paso Cuatro, que los estuve trabajando, derrotándome ante ellos en el Paso Siete, que voy consiguiendo vivir con los demás sin manifestarlos; pasa el tiempo, me voy sintiendo más seguro, veo cómo la humildad, que aprendo en el Paso Siete, me sirve para no manifestarlos; me confío, recaigo, aparece mi parte mala, la que hace daño, a mí, a los demás; vuelven a salir los fantasmas del pasado; afortunadamente El Programa me enseña de nuevo el camino de la buena vida, me da este Paso Diez. Este paso me ayuda a reparar lo antes posible con las personas con las que recaigo en mis defectos de carácter. Ahora puedo reparar pronto porque llevo años fomentando una buena relación. Las personas me lo demuestran con sus buenas reacciones; ya no hay rencores. Son los defectos de carácter los que me llevaron a las adicciones, necesito volver a identificarlos, volver a liberarme de ellos para seguir en el camino de la buena vida.