Es normal que ante cualquier situación que me produzca dolor, me valla. Pero cuando la situación me la produzco yo mismo ……, he tenido que hacerme un experto para huir de mí. Huyo de mí porque no quiero encontrarme mal, pero porqué me produzco dolor. Desde que recuerdo he sentido la cultura de ganar, de ser más, tener más, la ambición. La ambición me ha hecho compararme con los demás, comparar mi realidad social, física, laboral, económica, intelectual con la de otros. Siempre hay alguien que me hace sentir que pierdo. Es la sensación de derrota a lo que no estaba acostumbrado, eso es lo que me produce dolor, por eso huyo de mí. La ambición me hace decir y hacer cosas que me perjudican a mí y a los demás. Una de las cosas mejores que he hecho es cambiar mi ambición por una actitud de aceptarme y aceptar mi situación. Creo que es una de las mejores cosas que hecho, poder aceptarme tal como soy, aceptar mi vida, mi físico, aceptar mis limitaciones. A partir de la aceptación tengo una actitud más fluida conmigo, con el entorno, sin necesidad de tener ambición he visto como mis sensaciones mejoran, los valores que ahora veo como más importantes me hacen estar más a gusto viviendo mi vida, no la vida de los otros. Es a través de la aceptación como creo que me acerco donde se encuentra la buena vida.