Nadie es perfecto, todos tenemos cosas con las que hacemos daño, unos más, otros menos; desde nuestros defectos de carácter hasta nuestros trastornos mentales; de 0 a 1.000 unas personas pueden llegar a 50, otras a 900; saber reconocer cuando las personas manifiestan su lado oscuro, tener serenidad para aceptar que no puedo cambiarlas, que solo ellas mismas pueden evitar sacar su peor parte; saber que esta en mi mano que no me hagan daño, no hacérselo yo. Esto es importante para mejorar mis relaciones, reconocer que siempre va a ver momentos en los que les aparecerán formas de tratarme que me hagan daño. Sentir que puedo decidir qué hacer cuando se presenten sus defectos de carácter, irme, no hablar, solo estar, no intentar imponer mi voluntad, derrotar mi ego para evitar la confrontación, aceptar cuando se este manifestando su parte oscura; no olvidar, recordarme hablar de ello cuando esa persona salga de su perturbación. Desenmascarar mis defectos de carácter me ha permitido trabajarme para mejorar mis relaciónes, conocer los defectos de los demás me ha permitido aceptarlos, intentar que no me hagan daño. Buscar el momento donde esa persona esté receptiva, buscar el mejor lugar, decírselo de la mejor forma para que sea consciente de lo que ha pasado. No se trata de decidir entre abandonar a esa persona o dejar que me haga daño, sino de saber manejar las situaciones en las que su lado oscuro se manifieste; disfrutar cuando se manifieste su mejor parte. Aprender a manejar esos momentos me acercan a la buena vida