El sentido de un taller es practicar lo que se sabe en teoría; el nuestro no debe ser de otro modo. El Programa no esta pensado para hacerlo en un tiempo concreto, cada persona lleva su progreso. Para hacerlo en un año es necesario hacerlo sencillo; tengo que buscar su parte práctica. En El Programa de A.A. identifico una sustancia, el alcohol, cuando comparto en el grupo lo hago desde una posición en la que ya no bebo. En El Programa de CoDA necesito sentir que, solo por hoy, no codependo; es imprescindible comenzar identificando mi patrón de codependencia entre los muchos patrones que me facilita El Programa. En mi caso lo puedo identificar sintiendo lo que me llevó a los grupos, un sentimiento de profunda soledad, producido al no poder controlar a una persona concreta; puse todo mi poder en esa persona, mi vida giraba entorno suya; el temor al abandono es lo que originaba mi comportamiento, esta actitud se manifiesta con el sentimiento de desconfianza; esta emoción, la desconfianza, es la que me alerta de cuando voy a caer en la codependencia, si me dejo llevar por ella. Para no codepender el taller me ayuda a poner en práctica comportamientos que me eviten recaer. En mi caso lo que me ayuda es soltar, no desconfiar, aprender a soltar mi conducta controladora. En este año voy a trabajarme este patrón de conducta, soltar el control me acerca a la buena vida.