Para no codepender el taller me ayuda a poner en práctica comportamientos que me eviten recaer. En mi caso lo que me ayuda es soltar, no desconfiar, aprender a soltar mi conducta controladora. En este año voy a trabajarme este patrón de conducta. La forma en que afrontaré este control será derrotándome incondicionalmente cuando aparezca este sentimiento de desconfianza. Derrotarme, por 24 horas, no significa que las cosas sucedan como yo quiero; lo que logro al derrotarme es no codepender. Al soltar manifiesto mi mejor parte o por lo menos no dejo salir la peor, esa que hace que se cumplan mis peores temores. Sentir que lo mas importante que tengo es mi propia vida, sentirme que soy el artista y creador de ella, el que tiene más poder sobre mi vida. Aumentar mi autoestima al tomar las riendas de mi vida hace que me vea de otra manera, más valorado por mí, por los demás; esta es la mejor forma que tengo de no sentir el abandono, hacerla sentir que si me deja está perdiendo algo de valor, yo. Es necesario que yo tenga una actitud de mejorar, de conseguir más valor. Mi poder para lograrlo es muy limitado, necesito la ayuda de otros poderes superiores al mío, un grupo de personas que compartimos el taller; mi poder superior, la Naturaleza me ayuda desdramatizando los problemas, ayudándome para aceptar lo que pasa, sin sentimientos de autocompasión, me ayuda a quererme, querer a los demás, me acerca a la buena vida.