Desde que comencé a trabajar El Programa noto que se ha ido produciendo un cambio sustancial en mí; mi forma de pensar, de manifestarme, han ido evolucionando, de la autodestrucción hacia el amor por mí mismo, por los demás. Esta búsqueda y descubrimiento de mí mismo ha ido haciendo que vaya sustituyendo mis partes malas por mis partes buenas. Que mis manifestaciones, esas que hacen daño, pasen a ser manifestaciones que nos acercan a la buena vida. Que los celos, la envidia, la ira, la desconfianza, la impaciencia, pierdan fuerza para que el amor, la generosidad, la humildad, el valor, la solidaridad, la compasión, ganen fuerza, se impongan, marquen más mi forma de vivir. Estoy notando que desde que comencé a buscarme, a descubrirme, hay una tendencia en mí hacia lo que nos hace la vida mejor. Creo que esto está siendo posible al cambiar el hábito de huir de mí, al poder aceptarme como el requisito previo a quererme. Lo que me sorprende de esto es que lo que comenzó en el peor momento de mi vida, cuando toqué fondo, se ha convertido en un cambio radical de mi personalidad, siendo el mismo me considero una persona diferente, más amorosa, más integrada con los demás. Atrás han quedado esos comportamientos autodestructivos para dar paso a otros que me hacen la vida mejor, con menos sufrimiento, que me acercan a la buena vida.