El Programa me pide buscar ayuda en un Poder Superior, como yo lo conciba, para poder atravesar un camino, que sin Él sería un camino de sufrimiento, hasta llegar a conocerme, conocer cuáles son mis defectos de carácter, esos comportamientos que hacen daño, a mí, a los demás, que me causan terror verlos en mí. Poder identificar lo que hacía que tuviera comportamientos autodestructivos. Es a través de esto como llego a poder perdonarme, el comienzo de un amor verdadero, uno que se irá haciendo más fuerte con el tiempo, que llegará a no ser egoísta, compartiéndolo con los demás. No ha sido hasta este Paso Siete cuando consigo, a través de la humildad, derrotarme ante este defecto de carácter, liberarme de él. Para llegar aquí he tenido que andar un camino largo, pesado, incierto; no lo habría logrado sin los grupos; unas personas que como yo buscan la buena vida. Ahora disfruto de sus efectos, siento que me quiero, que mi amor es más auténtico, que los demás se sienten más queridos por mí, me siento más querido. Ha llegado el momento en el que algo me dice que necesito avanzar en El Programa, dar el Paso Ocho. Lo hago con la ilusión de que este sentimiento de amor puede crecer, extenderse. Para liberarme de la impaciencia buscaré la ayuda del Paso Once, con la meditación, poder sufrir sin actuar. Por 24 horas seguiré intentando derrotarme ante la impaciencia, acercarme a la buena vida.