No sé sufrir; creo que eso es lo que me ha llevado a huir continuamente de mí. Son muchas las cosas por las que puedo sentirme mal, ansiedad, tristeza, soledad, dolor emocional, disgusto, temor, todas ellas de una manera o de otra me producen cierto sufrimiento. Antes mi actitud era anestesiarme con alcohol, ahora los afronto con mis defectos de carácter, como la impaciencia. Aprender a sufrir sin actuar; esta actitud es la que me puede evitar la mayoría de los conflictos. Poder darme un tiempo para interiorizar esa sensación desagradable; asumir que aunque algo me está haciendo daño, si reacciono por impulso lo más normal es que genere conflicto. Debería no sentirme ofendido por las cosas que no son como a mí me gustaría, pero sino lo consigo, darme un tiempo para gestionar ese sufrimiento, esa sensación de amenaza, de angustia, lo que sea que me perturbe. En el momento en que tengo ese mal sentimiento, poder parar, conectar con mi parte más íntima, sentir lo que sea que me perjudica antes de manifestarlo hacia el exterior, en forma de conflicto. Es en los malos momentos cuando tengo que conectar conmigo, retirarme de todo lo que venga del exterior. Aprender a soportar el sufrimiento, a no reaccionar por impulsos cuando se presente, a darme un tiempo para recuperarme, para buscar mi sano juicio antes de manifestarme de ninguna forma, eso me evitará muchos conflictos, me acercará a la buena vida.