Humildemente le pido que me libere de mis defectos de carácter. No me lo podía imaginar, tener otra forma de vida, una donde no manifiesto la desconfianza. Este Paso Siete me ayuda a profundizar en los comportamientos que me alejan de la buena vida, esos que muestro con mis defectos de carácter. La desconfianza es uno de ellos. Ella me ha mantenido en una especie de cárcel, ante el temor a que se produjeran cosas que me hicieran sufrir. Miedo a las relaciones, al abandono. La desconfianza al igual que la impaciencia pertenecen al grupo de los comportamientos más dañinos; Ella es la que ha provocado que manifieste otros defectos de carácter, los celos, la ira. Poder confiar, es esta una actitud que me permite superar los temores, esos que desatan mi peor parte. Vivir en la confianza no me asegura que las cosas sucedan como a mí me gustaría, pero vivir en la desconfianza sí me asegura una mala vida, a mí, a los que están conmigo. La actitud de derrotarme ante la desconfianza evita hacer sufrir, a mí, a los que están conmigo. La actitud de confianza hace que me sienta más cercano a los demás, que conecte con mi mejor yo; es la actitud de confianza la que me abre la puerta al camino del amor. El amor desconfiado no es amor. Voy viendo en este Paso Siete cómo me comporto; me voy conociendo más; este paso me permite mejorar mi humildad, acercarme a la buena vida.