El Programa y los grupos han logrado que sienta mi parte espiritual, la que conecta conmigo, la que se siente unido a todos, a todo. Al principio no me costo aceptar que el Poder Superior se manifestaba en los grupos, unas personas que, basado en El Programa, queríamos cambiar nuestra forma de vida. A los dos años todo lo puse en duda, ese Poder Superior ya no me bastaba, entonces alguien me dijo que tendría que aceptar que por mí solo no podría mejorar mi vida, que tendría que encontrar a otro Poder Superior, más grande. Fue entonces cuando me di cuenta del poco poder que yo tengo, para mejorar mi vida, para llegar a una vida en la que me sienta feliz, alegre, en la que pueda ayudar a los demás a tener sus buenas vidas. Mi poder no era suficiente, 10/100, el poder del grupo tampoco, 35/100, entonces, encontré a Dios, el que durante toda mi vida he tenido la sensación de que me acompañaba. Con Él estuve los dos años siguientes, pero por lo que sea le volví a abandonar, dejé de sentir su fuerza para ayudarme, volví a caer en una vida con la que no me sentía bien. Mientras, seguía trabajando los pasos, no fue hasta que pasaron 19 años, de estar en El Programa, asistiendo a los grupos, cuando encontré al que es hoy mi Poder Superior, el que me acerca a la buena vida, La Naturaleza, 30/100, ella es la que me está devolviendo el sano juicio para que sienta mi espiritualidad. Entender que mi poder es muy pequeño, que ha sido la suma de estos poderes, 75/100, lo que me acerca a la buena vida.