El Paso Siete me ayuda a sufrir menos. Cuando hay una situación en la que me encuentro alterado, unas veces sé porqué, otras no; comienzo a sentirme mal, noto la angustia que me suscita el problema o lo que sea, comienzo a sufrir, todavía es un sufrimiento leve; hay personas cerca que sienten mi estado alterado. En ese momento tengo dos caminos, uno, aguantar ese sufrimiento leve sin manifestarme, derrotándome ante la impaciencia de querer, en ese momento, solucionar el problema o lo que sea para que se me pase. El otro camino, querer solucionar el problema o lo que sea, en ese momento, dentro de un estado alterado comienzo a decir cosas a los que están cerca de mí, eso me altera más, entro en un estado de descontrol de lo que digo, de lo que hago, es como si intentara huir de mí, de mi mal estado, no puedo, comienzo a sentirme peor, hago sentir mal a los que están cerca. Este segundo camino lo que me lleva es a sufrir más; a mi estado inicial le añado los remordimientos, esos que sentiría después por actuar mal, por contestar de malas maneras a las personas que están conmigo; los remordimientos al pensar que ese conflicto lo podría haber evitado. En este segundo camino, el estado inicial de un sufrimiento leve lo convertiría en un sufrimiento mayor, más duradero. Ayer, volví a sentir mi humildad ante mi defecto de carácter, la impaciencia; ayer me encontraba en ese mal estado, pude derrotarme ante la impaciencia, a la hora se me pasó. Este paso me acerca a la buena vida, hago la vida mejor a los que están conmigo.