El sufrimiento humano, el que no es físico, es espiritual, por eso El Programa es espiritual. La única manera de reducir el sufrimiento es conectar con mi parte espiritual, con un Poder Superior, el que me permite superar el temor a conectar conmigo. El Programa me hace ser consciente de quién soy, me proporciona el camino del auto conocimiento como el mejor camino para reducir el sufrimiento. Es a través de conocer mi lado bueno, y el malo, como podré identificar qué es lo que me hace dar amor, qué es lo que hace que haga daño, a mí, a los demás. Trabajar El Programa, buscarle, encontrarle, mantener el contacto con mi Poder Superior, conocer mis defectos de carácter, perdonarme por todas las veces en que los he manifestado, poner mi buena voluntad para humildemente liberarme de ellos. Este Programa tiene como finalidad un acto espiritual, el amor; llegar a quererme a mí mismo como el único camino de poder querer a los demás. En este Paso Siete se me pide que cambie mi naturaleza, que humildemente me libere de mis defectos de carácter; necesito tiempo para ir descubriendo a la impaciencia, ir derrotándome ante sus manifestaciones. Este Programa es espiritual porque los sufrimientos vienen del alma, son espirituales; para reducirlos El Programa me enseña a amar, sacar lo mejor de mí, de los demás. Derrotarme ante la impaciencia me acerca a la buena vida.