Ver cómo se me manifiesta la impaciencia ante una persona que tiene problemas con su teléfono, lleva varios meses así, no lo soluciona, me impaciento, la hablo mal, no llega a ser de una forma irrespetuosa, sí intransigente, mi mirada, mi tono de voz muestra una posición molesta ante su comportamiento pasivo con una situación que la perjudica. Una vez más compruebo que por querer hacer el bien acabo haciendo el mal. No me vale solo con querer ayudar a una persona, necesito no hacerla sentirse mal por no poner de su parte ante algo que la perjudica. La impaciencia me aparece en los momentos más inesperados, cuando estoy tranquilo puede hacerme pasar de compartir con una persona un estado de bienestar a encontrarme, de pronto, distanciado de ella. Darme cuenta de cómo se manifiesta la impaciencia, no dejarla ningún sitio donde esconderse, poder identificarla ante sus más sutiles manifestaciones, derrotarme ante ella nada más sentirla, no me importa si llevo razón, siempre pierdo ante ella. La impaciencia comienza en mis pensamientos, antes de decir, de mostrar cualquier comportamiento intransigente, hay un momento en el que lo estoy pensando. Poder darme un instante de tiempo, cambiar el foco de atención a otra cosa, a la respiración, derrotarme ante la impaciencia, evitar el conflicto, evitar los remordimientos hace que mi vida, la de los demás, sea mejor, que nos acerquemos a la buena vida.