La satisfacción de ver cómo en algunos momentos me libero de la impaciencia. Ver como en otras ocasiones habría actuado de forma impulsiva, reaccionando sin pensar a lo que pasa fuera de mí,  a lo que otras personas dicen, a lo que hacen. Verme cómo sufro sin actuar me recompensa, evito los conflictos, los remordimientos, mejoro las relaciones con los demás. Poder esperar a decir, a hacer una cosa, buscar el mejor momento para hablar con esa persona, prepararme para tratarlo con afecto, sin enjuiciarlo, solo mostrar mi opinión, derrotándome ante la intransigencia, una de las formas en cómo se manifiesta la impaciencia ante lo que no me gusta; aceptar que no tengo todas las soluciones, que tengo muy poco poder para cambiar las cosas, para cambiar a los demás. Interesarme por la persona en su conjunto, no mostrar interés solo por lo que yo quiero. Mostrar mi afecto hacía ella, dar preferencia a tener una buena relación, por encima de que haga tal o cuál cosa, aunque eso no signifique que no muestre mis sentimientos, mis opiniones. Poder manifestarme sin intransigencia me libera de la impaciencia, evita los conflictos, me aleja de la soledad, de los remordimientos, del sufrimiento. La impaciencia hace que lo que no es como yo creo que debería ser, haga comentarios críticos, enjuicie, llegando al insulto. Derrotarme ante la impaciencia me acerca a la buena vida.