El Temor es lo que está detrás de mis defectos de carácter. Toda mi parte mala se manifiesta por el miedo, esa sensación que siento de angustia a que las cosas no salgan como yo quiero. El temor es un sentimiento normal, pero ante él necesito valor para superarlo, que no me impida disfrutar de la vida, que no anule mi parte buena. Cuando supero el temor, mis defectos de carácter pierden fuerza, se manifiestan de otra manera, menos dañina. He tenido que sentir la derrota para pedir ayuda a un grupo de personas que, como yo, también habían sentido esa necesidad de juntarse para compartir la misma angustia que nos producía ese temor. No es el temor lo que me impide acercarme a la buena vida, es el no hacer nada lo que me mantiene en un estado de sufrimiento del que necesito salir. Es cuando pido ayuda, cuando me integro en un grupo de personas, valientes, que aún sintiendo el temor, lo afrontan, verbalizando ante los demás cuáles son sus sentimientos que lo originan, sacando a la luz sus verdaderos miedos; algo que había estado tan escondido en la más profunda de nuestras intimidades, somos capaces de decirlo ante otras personas, con la convicción de que no seremos juzgados, de que en muchos casos, otras personas se conectarán con nuestro sentimiento, que una vez dicho comienza a liberarse. Ha sido a través del grupo como he podido ir liberándome de mis dependencias, físicas, emocionales. Es a través de un grupo de personas, que compartimos El Programa, como me estoy acercando a la buena vida.