Una ayuda en mi recuperación son los grupos, que me permiten trabajar El Programa; la otra mi Poder Superior, la Naturaleza, que me permite ver mi sano juicio; Él consigue llevarme a un sitio en el que puedo verme en comparación con la grandiosidad de este mundo; es ahí cuando mis problemas toman otra dimensión, no tienen la importancia que hace unas horas les daba, ahora pierden dramatismo, gano yo serenidad. Sé que cuando tengo un día malo saliendo a la Naturaleza se me pasa; recupero mi estado de alegría, mis ganas de vivir; parte del sufrimiento que sentía lo puedo evitar si tomo consciencia de que hay cosas que puedo hacer para acercarme a la buena vida. Soy el protagonista de mi vida, siento que de mí depende de cómo la viva. Tener conciencia de la muerte, de ese estado en el que ya nada importa, todo lo que antes me hacía sufrir ya no lo hará. Es ahora, en vida, cuando mi Poder Superior me devuelve mi sano juicio, me permite ver las prioridades, la primera vivir, ver los colores, oler los aromas, oír los sonidos; las siguientes, para sufrir menos, buscar las cosas que puedo hacer para estar en más momentos alegre; ayudar a los demás en lo que pueda, evitando acabar haciendo el mal por querer hacer el bien. Mi Poder Superior me ayuda cuando le busco en la soledad de la Naturaleza, me da una guía, un camino, unas prioridades, me reconforta al sentirme acompañado, al hacerme sentir que pertenezco a este mundo, que siempre la perteneceré a Ella; aunque habrá un día en el que ya no esté mi cuerpo, mi alma formará para siempre parte de Ella.