No por sentir celos o desconfianza he tenido que dejar de estar con mi pareja, ni por sentir envidia he tenido que dejar de estar con los demás; estos defectos de carácter he aprendido a identificarlos, derrotarme ante ellos, no manifestarlos, liberarme de ellos. Necesito aprender a identificar, a derrotarme, liberarme de la impaciencia. Perder el control, las formas, contestar fuera de tono, mal, a la persona, cercana, que me insiste en que haga algo que no quiero hacer; tener que reparar, después de haber puesto otro ladrillo en el muro que nos va separando. Darme cuenta de que la impaciencia la manifiesto más veces, con más intensidad, con las personas que más quiero, las que más cerca tengo, con las que más unido me siento. Es como si el amor me sacara algo malo, mis defectos de carácter. Por demostrar mi intransigencia con una parte llego a perder el todo; esta consecuencia me es muy habitual, hasta ahora no la había vinculado a la impaciencia; no soportar a alguien en un grupo de amigos para llegar a perderles a todos; no soportar la parte mala de una persona para acabar separándola de mí definitivamente. La impaciencia me lleva a la soledad. Manifestar mi impaciencia al no poder esperar, saltarme las prioridades, es lo que emocionalmente más me mueve a lo que doy prioridad, mi sano juicio en esos momentos me abandona, recaigo en la impaciencia. Identificar, ser consciente de en qué momentos se quiere manifestar la impaciencia me acerca a la buena vida.