Me doy cuenta de que la actitud que tengo de impaciencia hacia los demás con el primero que la tengo es conmigo mismo. Esta actitud hace que manifieste mi defecto de carácter primero hacía mi mismo, después hacia los demás. Necesito ir desenmascarando la impaciencia, cómo se manifiesta conmigo, con los demás. De nada me vale ser tolerante con lo que dicen los demás sino lo soy con mis pensamientos, de nada me vale no forzar a que alguien haga algo si conmigo me fuerzo a hacerlo, de nada me vale no mostrar mi enfado ante comportamientos de otros si soy excesivamente duro con los mios. No lograré derrotarme ante la impaciencia hasta que no lo haga con la que se manifiesta conmigo mismo, es la actitud mía ante lo que pienso, digo, hago, lo que me puede permitir mejorar mis relaciones con los demás. Hasta que no consiga verme como el primero con quién tengo que derrotarme no podré tener avances reales, solo serán parches que no solucionan el problema, serán atajos que me llevarán a la frustración al pensar que El Programa no funciona. Poder identificar mi defecto de carácter cuando se presenta, ahí radica mi dificultad; la impaciencia está tan metida en mi naturaleza que me pasa desapercibida, la tomo como un comportamiento normal, algo que llevo haciendo durante muchos años. La impaciencia la tengo que trabajar primero sobre mí, después sobre los demás. Conocer cómo se manifiesta la impaciencia en mí me acerca a la buena vida.