Dónde estas. “Decidimos poner nuestra voluntad y nuestras vidas al cuidado de un Poder Superior, tal y como cada uno lo conciba”. Necesito buscarte, ha llegado el momento de ponerme en marcha, comenzar el camino que me llevará a tí; soy consciente de que necesito dedicarle tiempo para encontrarte, solo con una decisión de comenzar la búsqueda podré dar contigo. Pero cómo, por dónde empiezo. Dejarme llevar por el Dios que me enseñaron, lo más fácil, el Dios que me ha acompañado en los momentos más difíciles, al que he pedido ayuda cuando estaba desesperado. Ya no me es suficiente el Poder Superior de los grupos, necesito uno mayor que me haga sentir que hay otra forma de vivir la vida, mejor. Este paso me habla de soltar, de aceptar, de poner mi vida a tú cuidado, antes necesito encontrarte, necesito saber que tú estás ahí. Cómo puedo conectar contigo sin faltarte, sin ser perfecto, necesito ver en tí lo bueno y lo malo, que entiendas mi parte oscura. Necesito sentir tu amor que todo lo cura, sentirme querido por tí. Este camino me llevará tiempo, no sé cuánto, no tengo prisa, lo que necesito es sentir que estoy en la dirección correcta. No voy a buscar en tí la solución a todos mis problemas, no voy a utilizarte como forma de autocompadecerme, no voy a exigirte que no les pase nada a las personas que quiero; voy a intentar aprender cómo amar, cómo aceptar lo que me pase, a mí, a los más queridos, a los demás; voy a pedirte sano juicio para no autodestruirme, para acercarme a la buena vida.