Este paso es para quien lo quiere no para quien lo necesita. Creo que todos tenemos nuestros trastornos mentales, unos pocos, otros muchos que necesitan ayuda médica. He visto a muchas personas llegar a los grupos después de deambular entre especialistas de la psicología, del psicoanálisis, en diversas terapias, especialidades médicas. Sin llegar a ser la solución de los trastornos mentales mi experiencia es que las personas que asisten asiduamente a las reuniones y son honestas consigo mismas, mejoran; incluso pueden llegar a prescindir de psicólogos, psiquiatras, pastillas, salvo en épocas de crisis donde necesitan una ayuda para mantener su equilibrio. Mi experiencia fue que una y otra vez caía en los mismos comportamientos con idénticos resultados agravando con el tiempo las consecuencias, los remordimientos cada vez se hacían más difíciles de soportar. Lo que sucede después se basa en una situación particular de cada uno, la persona toca fondo, en ese momento se produce una necesidad imperiosa de pedir ayuda, es el mayor acto de humildad que se puede tener, tomo conciencia de que el problema tiene un poder superior a mí, necesito ayuda. Es en la primera reunión cuando se produce la revelación, me derroto incondicionalmente ante como llevaba mi vida. Es el acto de la derrota total lo que me libera del problema. El paso uno me da una clara consciencia de cómo vivía antes de llegar al grupo, me hace ver que puedo vivir de otra forma, mejor, solo por 24 horas, solo por hoy; acercarme a la buena vida.