Solo yo puedo dar un sentido a mi vida porque mi vida en sí misma no tiene sentido salvo que yo le de uno, necesito saber qué es lo que quiero hacer con mi vida, ya que de pronto me encuentro con algo verdaderamente mío, mi vida, y yo soy el creador de mi propia vida, el que decido hacia donde dirigirme y qué quiero hacer con ella. Esto es lo que me ayuda a mantenerme más vivo, que no solo sea una vida que la dejo pasar, observándola, soportándola, viviéndola a través de otras personas cercanas, estando más pendiente de las emociones, los deseos y los fines de las personas que me rodean que de los míos propios. Tengo que dejar de huir de mí, darle un sentido a mi vida, tener proyectos que me ilusionen, que me hagan tener más ganas de vivir .
Estar más pendiente de mis cosas que de los asuntos de los demás es como evito la codependencia. Si después de pararme a pensar actúo hacia las cosas que me he propuesto y que son buenas para mí, que me hacen el bien, es cuando siento que estoy vivo, de forma consciente, activa, hacia lo que me conviene y deseo, esto es lo que más me puede acercar a mi estado de bienestar y creo que es la mejor forma de lograr mi felicidad. Cuando no me abandono y dejo pasar la vida sin más es cuando me noto más vivo, más que dirijo mi vida y eso me da una sensación de fortaleza y seguridad que me anima a seguir en este camino con una dirección que me lleve a la buena vida.