Desde que recuerdo he valorado el poder del dinero, antes más que ahora pero incluso ahora creo que es más difícil ser feliz sin los ingresos necesarios para cubrir mis necesidades básicas y algunos placeres. Creo que este valor es muy importante ya que sin él estaría dependiendo de la caridad. Estoy convencido de que la pobreza es muy mala situación. Tener una buena economía ayuda al resto de mis valores y aunque este no es el valor más importante para mi felicidad creo que sin él los demás valores son mucho más difíciles de mantener. Para sentirme más independiente y libre necesito motivarme en mantener una situación económica saludable, ya no me vale la motivación que me venía de la ambición y de la angustia que sentía por el temor al fracaso; ahora mi motivación viene de otros sitios, menos potentes pero más gratificantes, sentirme valorado por el trabajo bien hecho, ayudar a otros, hacerles sentir mejor personal y profesionalmente, por relacionarme con otras personas en el trabajo, por el compromiso con mis compañeros, por mí, por las personas a las que quiero; necesito luchar y vencer a mi pereza, que me permita hacer el trabajo con el que ingresar lo suficiente para poder tener una vida independiente y libre. Siento que todo mi plan de vida y mi autoestima son tan frágiles como mi economía, solo a través de una aceptable situación económica puedo ayudarme a mantener mis otros valores, llegar a la buena vida.