En mi plan de vida, mi pareja está en lugar prioritario, es con ella como me siento mejor, no concibo una vida sin que ella esté. Mantener esta relación no me es fácil, ya me cuesta mantener mi propio equilibrio, aún más cuando se trata de los dos pero ella me ayuda, me da lo que necesito en lo sexual, me aporta seguridad, me ayuda en lo económico, me autoafirma, me hace ser mejor persona, enriquece mi vida al compartir la suya, alguien más por quien vivir. Me permite aprender a relacionarme , a tener empatía, ponerme en su lugar, a negociar nuestra manera de compartir. Me hace luchar por mantenerme activo, esforzarme en ser creativo, tener iniciativa, luchar por reforzar mi autoestima para que vea en mí a alguien que merece la pena seguir con él. También me hace derrotarme ante mí parte oscura, los celos, siendo generoso en el amor físico y afectivo, sabiendo que estoy mejor con ella, aunque sea mal, que sin ella. Me hace derrotarme ante la desconfianza, como forma de controlar su vida. Ante la ira, haciéndome ver que siempre pierdo aunque lleve razón. Me ayuda a tener un amor que no sea egoísta, que me permita tener mi propia vida, que esté basado en ser felices, no en la obligación, no en el aislamiento de los demás, aunque los demás sean grupos distintos, los míos de los suyos. Tener a mi pareja me ayuda en la búsqueda de la buena vida.