Aunque me gustaría sentir que el valor de mi vida es un valor en sí mismo, lo que realmente siento es que mi vida la valoro igual a como yo me valoro. Gustarme a mi mismo es tan o más importante como gustar a los demás. Cómo voy a esperar que alguien me quiera, me tenga afecto, piense bien de mí, si yo no me quiero, no me tengo afecto, no pienso bien de mí. Necesito que mí comportamiento sea primero fiel a mí mismo antes de satisfacer las expectativas de los demás. Levantarme por las mañanas, darme un beso, un abrazo, tal como hago con las personas a las que quiero. Sentir que comienza un nuevo día, que lo quiero vivir, pienso que dentro de unos años ya no estaré, que la vida seguirá igual sin mí. Ahora sí estoy aquí, estoy vivo, es genial, sentirme vivo, andar, siento que pertenezco al mundo, que soy una parte de todo. Siento que tengo una vida independiente, que la quiero compartir con otras personas. Necesito tener mi plan de vida, mis valores, mis prioridades. Sentir que puedo ayudar a otros en su plan de vida, en la de los que están conmigo; ser más contemplativo; influir solo cuando me lo pidan, dejando mi ego al margen de sus vidas, intentando no imponer mi voluntad, solo ofreciéndoles mi ayuda. Compartir sus vidas sin renunciar a la mía, a mi plan de vida, esto es lo más importante, es dar el sentido que yo quiero, buscar mi buena vida.