He visto como en un momento de mi infancia comenzó a formarse en mí el hábito de la autodestrucción. Este hábito se manifestaba en forma de pensamientos y acciones que iban en mí contra, que me agredían. Durante muchos años ese hábito ha ido creciendo hasta cobrar tal tamaño que quería acabar con mi vida. Fue en ese momento cuando mi Poder Superior, como yo Le concibo, me ayudó pero fue a través de otras personas, haciéndome ser consciente de lo que me estaba pasando, ayudándome a cambiar ese hábito de la autodestrucción por otro, el de la buena vida. Me pregunto porqué tardé tanto en pedir ayuda y mi única respuesta es la falta de humildad , mi ego me decía “yo puedo”. Pasado un tiempo en recuperación mi ego se volvía más sublime y me justificaba que las faltas a mi recuperación se debían a “no tengo tiempo” como si el tiempo dedicado a tener el hábito de la buena vida no fuera un tiempo de calidad, prioritario, como si fuera una pérdida de tiempo. Después mi ego cambiaba a otras formas como “ya estoy bien” “ya sé lo que tengo que hacer” como si el hábito que tardó muchos años en crearse se pudiera cambiar en unos meses o en unos pocos años. Ahora sé que este hábito de autodestrucción lo puedo cambiar solo por hoy, pero que necesito aceptar que esta buena voluntad que pongo para cambiarlo me acompañará posiblemente toda mi vida, pero sé que mientras esté en activo aumentaré mi autoestima y podré quererme para tener una buena vida