Salir del entorno artificial donde vivo, cómodo, desequilibrante, necesario, salir a la Naturaleza, ir en busca de mi parte espiritual. La Naturaleza me permite contactar con mi poder superior, llegar a lo más profundo de mi intimidad, de las personas que comparten conmigo ese momento. Conectar emocionalmente con todos, con todo. Cuando estoy a solas o acompañado, la Naturaleza nos ayuda a buscar dentro de nosotros las cosas que nos hacen estar mejor, a ser mejor persona, buscar la forma de no hacernos daño, dejar de autodestruirme, sentir que todo está bien, aceptar lo que sucede, ver que es la voluntad de mi poder superior, de la Naturaleza; es la vida, tal cual, sin entornos artificiales donde parece que nada nos puede pasar. Sentir que hay otra forma de vivir, mejor, sentir más la vida, en mí, en cada arbusto, sentir mi insignificancia, desdramatizar mis problemas, sentir la fuerza para gobernar mi vida hacia lo que me conviene, mi libertad. Si somos cuerpo y alma, el alma tiene que ser la esencia, la esencia tiene que ser eterna, el alma tiene que ser eterna; hasta que llegue ese momento la Naturaleza me ha traído a este mundo, me mantiene en él, se llevará con ella mi cuerpo pero mi alma permanecerá siempre en ella. Creo que saliendo a la Naturaleza me ayudo a poner en práctica mis valores, recupero el sano juicio, es una importantísima ayuda para encontrar la buena vida.