Para liberarme lo primero que necesito saber es de qué quiero liberarme, ser consciente de lo que me perjudica, me hace daño. Mis defectos de carácter, esas emociones que se manifiestan sin que yo las llame, se presentan así, sin más, me hacen sentir de una manera determinada, consiguen que haga y diga cosas que después me hacen sentir mal. La sensación de liberarme de las emociones malas me resulta imposible, yo no puedo evitar que se presenten, están en mi naturaleza, como mucho puedo trabajarme para que se vayan distanciando más y más, que cada vez vayan apareciendo menos, con menos fuerza, pero mi naturaleza siempre las tendrá ahí y aparecerán en algún momento. La liberación la siento cuando me derroto ante ellas, cuando logro que ese defecto de carácter no se manifieste, evitar que me perjudique, que no me haga daño, cuando aparezca no dejarlo hablar, ni hacer, no dejarlo expresarse de ninguna manera y es en ese momento cuando me siento libre de mi parte oscura. Creo que esa es la mayor liberación porque son mis emociones negativas las que más daño me hacen, es liberarme de una parte de mí y dejar que solo aparezca la otra parte, la que me hace el bien. Pero para esto necesito saber primero cuál es la emoción que me hace daño, identificarla. Creo que si tomo conciencia de esto estaré en el camino de la buena vida.