El Programa de Los Doce Pasos se podrían sintetizar en vivir mis 24 horas poniendo toda mi buena voluntad en lo que hago. Lo que me ha llevado hasta aquí ha sido un problema existencial y una vida ingobernable. Al principio de practicar el Programa de Los Doce Pasos no puedo tener metas en mi recuperación que vayan más allá de las 24 horas. Sólo me podré sentir sereno, emocionalmente equilibrado, si no me permito caer en los remordimientos, esa emoción que me hace sentir un dolor interno, producido cuando soy consciente del daño que he hecho a otros, a los que más quiero. Esto es la base de mi recuperación, de cómo trabaja el programa, pero esto no lo puedo hacer sólo, necesito la ayuda de mi Poder Superior. Son los remordimientos los que me pueden hacer volver a mi estado emocional anterior. El Programa de los Doce Pasos me pide que me plantee cosas “sólo por hoy”. Durante estas 24 horas puedo estar pendiente, no de lo que quiero, sino de lo que me conviene, sólo por hoy aceptaré el resultado, lo pondré en manos de mi Poder Superior. Pondré toda mi buena voluntad en lo que hago para no dejar que los remordimientos se apoderen de mí. También intentaré no dejar que me invadan los resentimientos, esos que se manifiestan cuando siento que alguien me ha perjudicado. En estas 24 horas intentaré no solucionar todo el problema de mi vida. Vivir sólo mis 24 horas me acercan a la buena vida.