Sólo por hoy me derrotaré ante mi yo, ante mi ego. “Humildemente Le pedimos que nos liberase de nuestros defectos”. El día que comencé este paso no me imaginaba que me iba a durar 15 años. Durante este tiempo le he pedido a mi Poder Superior que me libere de estos defectos de carácter, sólo por hoy; la manera de pedírselo humildemente ha sido derrotándome ante ellos. Hoy es un día para derrotarme ante la IRA, que se manifiesta cuando mi ego no consigue lo que quiere, no acepta lo que pasa, con la Ira sé que siempre me arrepiento aunque lleve razón. Hoy es un día para derrotarme ante la ENVIDIA de querer ser como los demás para que me quieran más. Hoy es un día para derrotarme ante los CELOS, siendo generoso en la parte física y afectiva. Para derrotarme ante la DESCONFIANZA, que se manifiesta cuando intento gobernar la vida de otros. Estas son las cuatro emociones que tanto daño me han hecho, a mí, a los demás. Ahora las veo sin pensamientos negativos, me siento más liberado de ellas, ahora puedo decir que estoy recuperando el sano juicio, ya no hago tanto daño como antes. Cada vez me vienen menos estados de remordimientos, de sentirme culpable por el daño ocasionado, de sentir que yo lo podría haber evitado. Este paso me ha permitido vivir una vida más contemplativa, menos impulsiva. Ahora sí tengo el valor de dar el paso ocho al no tener que estar pidiendo perdón por caer de nuevo en mis defectos, derrotándome ante ellos cuando se vayan a manifestar. Este paso me ha acercado a la buena vida.