La seguridad de que no sólo hay un P.S. a mí sino que hay muchos; el más poderoso se manifiesta en la Naturaleza, cuando salgo a su encuentro me hace sentir que soy parte de Él. También se manifiesta a través de grupos de personas que me ayudan a ser mejor, a poder vivir aceptándome, a que comiencen a sucederme más cosas buenas que malas y lo único que me piden es que ponga mi buena voluntad en todo lo que hago y digo, que acepte el resultado como la voluntad de mi P.S.. Salir a sentir la Naturaleza me ayuda a liberarme de las preocupaciones, logra hacerme más humilde, me hace sentir como parte de un todo, mas libre; me permite volver a mi ciudad más sereno, aceptando las cosas que no puedo cambiar y con el valor para cambiar aquellas que puedo. Mi educación me ha formado para que rechace lo malo, no como algo no deseable sino inaceptable, sin embargo son parte de mi vida también las cosas malas, el saber aceptarlas, derrotarme ante ellas cuando mi buena voluntad no haya dado los resultados esperados, es lo que me enseña la Naturaleza, a poner mi voluntad y mi vida en sus manos. Siento mi humildad para aceptar mis limitaciones, la más definitiva, mi muerte. Pero hasta que eso suceda, quiero amar, amarme, todo lo que pueda, quiero dar un sentido a mi vida, el de ayudar a otros que como yo quieren vivir mejor. La religiosidad que encuentro en la Naturaleza me acerca a la buena vida.