La religiosidad la entiendo como la actividad que me ayuda a sacar lo mejor de mí, de nosotros; me hace mejor persona. Una de las manifestaciones de esta religiosidad fue una experiencia mística que tuve al llegar  por primera vez a un grupo de personas que trabajaban El Programa de Los Doce Pasos, ellos querían ser mejores, tener una mejor vida, me sentí parte de ellos, cambió mi vida. En ese momento mi religiosidad se manifestó como mi Poder Superior a través de esas personas o simplemente en ese momento ellas fueron mi P.S..
Mi religiosidad también la siento en la Naturaleza, en ella me identifico, siento que formo parte de ella; vuelvo a tener otra experiencia mística al entender que todo es un gran sistema vital del que formo parte. La Naturaleza  me aporta una mejor consciencia de mí, me deja conocer mis limitaciones, virtudes y defectos, comienzo a perder el temor de verme como soy. Comienzo a aceptar la vida tal cual es, a aceptarme como soy.  Es en este momento, después de cuatro años, cuando la Naturaleza me permite continuar con El Programa de Los Doce Pasos, por primera vez siento que podría dar el cuarto paso, ahora no siento ningún temor para hacer un inventario moral de mí. En la Naturaleza he conocido un poder superior al grupo, no descarto conocer otros  poderes aún más superiores pero de momento con ella siento que me acerco a la buena vida.