El bienestar del grupo está por encima de mis intereses. “Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; el restablecimiento personal depende de la unidad del grupo” Mis relaciones están marcadas por círculos, los primeros y más pequeños son mi familia, uno un poco más grande mis amigos, otro círculo en el trabajo, asociaciones, sociedad; así me muevo en esos círculos donde esas personas y yo tenemos algo que nos une. El bienestar de mis círculos de relación tendrá prioridad sobre mi bienestar; esto no quiere decir que esté obligado a hacer algo que no quiera pero es aconsejable que no haga nada que perjudique a mis círculos de relación porque yo mismo me estaría perjudicando. Mi contribución al círculo hace que este mejore, mi bienestar depende de en qué situación él se encuentre. Esto no me obliga a nada, me deja ser libre para pensar, decir y hacer lo que yo crea conveniente, sentirme libre dentro del grupo. Lo que me dice esta tradición es que si yo hago daño al grupo además de verse todos perjudicados yo también lo estaría pues soy parte de él. Son los círculos más pequeños donde esto tiene más efecto, donde lo noto más. Es el convencimiento de sentirme útil dentro del círculo lo que hace sentirme valorado. Necesito tener esos círculos para tener una buena vida ya que son las relaciones personales las que más me alegran la vida, lo que le da sentido, ese que me lleva a tener empatía, sentirme unido a los demás, a los que sufren, buscar la buena vida.