Creo que para quererme primero tengo que conocerme y después aceptarme. Sé que en un momento de mi infancia comenzó él hábito de la autodestrucción y siento que para quererme tengo que trabajármelo. Me es muy fácil tomar decisiones en mí contra, lo hago de forma inconsciente, impulsiva, por eso tengo que estar muy atento para no perjudicarme, hacer cosas que me produzcan el bien, que me beneficien, que me aporten cosas positivas y evitar lo que me perjudica y me hace el mal. Es ahora cuando tengo que hacerme caso, de ver todo esto y sacarlo a la luz para no dejar que la vida me lleve por donde quiera sin que yo decida nada, tener una actitud de pensar en todo lo que quiero y me conviene, que me aporte cosas buenas y tomar decisiones a mí favor, no en mí contra, agrediéndome.
Mi afecto hacia otras personas lo muestro con gestos como besos, abrazos, ayudándoles en cosas que les vienen bien y creo que debería tener esos mismos comportamientos hacia mí, dándome besos, abrazos y pensando en qué es lo que me viene bien, quererme a mí como creo que quiero a los demás. No se trata del ego, ni de la autocompasión sino de una caridad y compasión hacia mi que me haga tratarme con cariño, que me impida hacerme daño, que me haga sentir bien dentro de mi vida, de sentir que me tengo a mí y no estoy solo, que estoy a gusto conmigo, darle un sentido a mi vida, quererme es hacer todo lo posible para tener una buena vida.