No sé porqué cuando me planteaba cómo es mi relación con los demás, no incluía a los más cercanos, mi pareja, hijos, padres, sino con las demás personas; no entendía porqué me costaba mantener una relación sana con alguien durante mucho tiempo, una relación en la que me haga ser mejor persona, que saque lo mejor de mí; en general mis relaciones o eran insanas o duraban poco tiempo. Aún así me era fácil tener una buena relación con alguien con el que solo voy a compartir unos momentos, un día, durante ese tiempo podía sacar, en nuestra relación, lo mejor de mí. He tenido que pasar una crisis para darme cuenta de que las relaciones con los demás empiezan por la relación que tengo conmigo mismo, el centro, después con los que viven conmigo, mi círculo más próximo, extendiéndose así en círculos concéntricos hacia el exterior. Una vez que con El Programa he trabajado mi autoestima, puedo comenzar a ver a los más cercanos como los que más me pueden enseñar a relacionarme, son ante ellos ante los que tengo que derrotarme con mis defectos de carácter, son por ellos por los que tengo que luchar y vencer para hacer, no lo que quiero sino lo que me conviene, son los primeros con los que tengo que reparar y amar. He podido ver que los más cercanos son mis maestros para alcanzar lo que se que más felicidad me puede aportar, la buenas relaciones con los demás. Se que la buena vida está ahí.