Durante mucho tiempo no he buscado las compañías que me aportaban cosas buenas, que compartían mis valores; me dejaba atraer por aquellos pocos que querían estar conmigo; mi criterio no era tan importante como la iniciativa de la otra persona para elegirme, no sabía decir no. Ahora he visto que me aporta más bienestar cuando consigo estar con personas que compartimos algunos valores, no se trata de todos pero sí de los más importantes para mí, sobre todo aquellos valores que hacen que me cuide, esas personas que miran por no agredirse, que ponen toda su buena voluntad en hacer las cosas que les vienen bien, que me demuestran que aunque tengan muchos defectos, se los trabajan, se dan cuenta de que quieren mejorar para llegar a quererse, o son conscientes de que ese es el camino, el del amor a uno mismo y a los demás. Esas son las personas que busco como amigos, los que sé que nos podemos aportar mutuamente cosas que nos hagan tener una vida mejor. Para lograrlo necesito aprender a relacionarme, a tener empatía, asertividad, gratitud, a escuchar, aumentar mi autoestima, derrotarme ante mis defectos de carácter, hacer cosas divertidas, interesantes, necesito sentir que soy una persona que aporta valor a nuestras vidas. Llegar a tener sano juicio para elegir las buenas compañías me acercará a la buena vida.