Ver a todas las personas, mirarme en los más listos, más inteligentes, más guapos, más altos, más simpáticos, más interesantes, verme reflejado menos, ha hecho que me infravalore. Mi forma de ser hace que quiera ser más, en vez de coger el camino de la mejora personal, que me requería un trabajo, elegí el otro camino, el atajo, comportarme como si fuera mejor de lo que soy. Notaba cuando mantenía relaciones con los demás que algo no fluía bien, era como algo forzado, cierta tensión. Ahora puedo ver que al haber perdido el miedo a manifestarme como soy, haberme aceptado como soy, poder quererme con mis defectos, sin intentar mirarme en los demás, dejando de ser como otros para que me quieran más, verme en mi propio espejo, abrazarme, quererme, tener buenos pensamientos, buenos sentimientos hacia mí. Desde que no veo la vida como los mejores, los peores, sino solo personas que me acompañan en mi existencia, que compartimos el aire, todo. No tengo que demostrar nada a nadie, solo a mí, ser fiel a mí mismo. Mi sano juicio me hará buscar a las personas que compartan mis afectos, mis aficiones, mis gustos, mi profesión, serán ellas las más cercanas, las que me enseñen a relacionarme. La Naturaleza me ayudará a conectar con todos, con todo. Mi ego quiere ser más, poder derrotarme ante él me ayuda a liberarme, vivir en sintonía con la vida. Poder liberarme de las comparaciones con otras personas me ayuda en la búsqueda de la buena vida.