Cuando estoy con un grupo de personas que compartimos una actividad, una cena, cualquier otro momento, y me veo atacado por alguno de ellos, que sobrepasa la linea de lo que yo no quiero que pase, antes me venía abajo, huía o me enfrentaba de malas formas, deteriorando o rompiendo definitivamente la relación con esa persona. Aprender a defenderme de buenas formas me hace mejor, me permite relacionarme mejor conmigo, con él, con los demás. Tener el valor para ser asertivo, decir lo que pienso, sin ira, evitando siempre la confrontación, siendo primero fiel a mí mismo. Son los demás los que me llevan a mis límites, me hacen ver mis defectos, esos ante los que tengo que derrotarme. Hay muchas veces que no los veo, el cansancio es uno de mis peores enemigos; escribir me ayuda a desenmascararlos. En las relaciones con los demás no se trata de que se me quiten mis defectos de carácter, mis paranoias, mis malos rollos, mis obsesiones, mi suspicacia, mis nervios, mis celos, mi desconfianza, envidia, ira; El Programa no me dice que los conflictos con los demás desaparecerán, me promete que si aplico El Programa puedo salir antes de ellos. En los conflictos con los demás se trata de decir lo que siento, de manifestarme, sin ira, tener el valor de ser fiel primero a mí mismo, después conectar con todos, con todo. Poder enfrentarme a los conflictos sin malos rollos me hace mejor, me acerca a la buena vida.