El programa me ayuda a evitar el sufrimiento innecesario, el que me origino yo, a mí mismo, a los demás. Los días malos han sido una constante en mi vida; imposibles de manejar, me llevaban a los sitios más oscuros de mi mente. Trabajando el programa conseguía identificarlos, cuantificarlos, vi que al mes podían ser 8 o 9 pero tenían tanto o más peso como el resto de los 21 o 22 días; en esos días malos no podía darme cuenta de que se pasarían, no era capaz de pensar que había días buenos. Ahora siento que han disminuido en cantidad, que cuando aparecen ya no son tanto días malos sino horas malas, El Programa me ha dado las herramientas para poder salir de ellos, para ser consciente de que están apareciendo, de que todo lo que pienso en ese momento lo estoy desproporcionando, ahora puedo pensar que hay una gran mayoría de mejores días. Pero lo más importante que me ha dado El Programa es que en esos días malos hago menos daño, me permito parar y pensar antes de actuar, creo menos sufrimiento, a mí, a los demás. La ayuda de las personas que practican El Programa me ha permitido tener una mejor relación conmigo, con los demás; tener una vida más alegre, ver las cosas sin tanto dramatismo; El Programa me ha permitido salir antes del bucle negativo de los días malos, me ayuda en la búsqueda de la buena vida.