De pronto, sin que aparentemente nada significativo haya cambiado, no sé porqué me encuentro en una situación en la que no me siento bien, donde mis malos rollos vuelven a aparecer, sin saber porqué he dejado de estar alegre, mis pensamientos han dejado de ser positivos. Sin darme cuenta pasaba de una situación buena a otra mala, no sabía el motivo. Mi iniciativa y creatividad me empujaban a un lugar más cerca de la buena vida, la buscaba, cuando creía que la tenía, me acomodaba, dejaba de buscarla, desaparecía, volvían los malos rollos. Siento que para acercarme a la buena vida necesito disfrutar de actividades que me gusten, que me hagan sentir bien. Ahora soy consciente de que esto no basta, para poder seguir disfrutando de la actividad necesito mejorar, hacer cosas nuevas, mejorar en la teoría, en la práctica, aprender nuevas técnicas, reglas, ser mejor, sentir que mi valor va aumentando en el dominio de la actividad, conocer a otras personas que me aporten cosas nuevas, relaciones que me hagan más alegre la vida. De alguna manera lo que en un momento me acerca a la buena vida, eso mismo sino lo mejoro me aleja. Es sorprendente cómo necesito estar en constante mejora para seguir en un estado alegre, con pensamientos positivos. Tener una actividad que me haga disfrutar, buscar ser mejor en ella, tener una actitud de superación, de que puedo hacerlo mejor, compartirla con los demás, esto me acerca a la buena vida.