Fue en la Naturaleza donde mi atención se centro en mi problema existencial, la soledad. Ella me ayudó a ser consciente de mi situación, buscar la salida al problema. Entonces vi que tenía que hacer algo de valor para mí, para los demás, ofrecerme de guía en la montaña para poder conectar con los demás. En la Naturaleza le di un sentido a mi vida, Ella me ayudó a marcar un camino a seguir donde poder encontrarme con gente que me haga más humano, donde nos ayudemos a paliar el sufrimiento. Marcar mis prioridades, ser consciente de mis limitaciones, no se trata de hacer cosas buenas sino de las que no perjudiquen, a mí, a los demás; limitar mis acciones. No dejarme llevar por la ambición, por embarcarme en cosas que me aparten del camino, por querer soluciones rápidas, intentar estar solo donde me he propuesto. Buscar no solo la compañía de unos pocos sino de cualquiera que lo necesite, de los que no me perjudiquen, de los que nos hagamos mejores. Marcar mis prioridades; para poder hacer mi propósito es necesario tener cubierto a lo que soy más vulnerable, mi pareja, familia, el trabajo, llegar con ellos a acuerdos. Ofrecerme a trabajar El Programa de recuperación, compartir con otros nuestras emociones, nuestra consciencia, trabajarnos para conocernos mejor, saber lo que nos hace daño, recuperar el sano juicio, derrotarnos ante nuestros defectos. Dar un sentido a mi vida me acerca a la buena vida.