El programa de CoDA me habla de que no lograba estar bien entre las personas, me sentía mal entre ellas, no sabía manejar las situaciones, no me sentía unido a los demás, veía las relaciones como situaciones de poder, sin causa justificada huía de ellas, solo me sentía seguro entre los más cercanos, siempre que mi relación con ellos hubiera sido de poder, el temor no me dejaba disfrutar de la vida, de los demás. La situación se volvió insostenible, no vivía y no dejaba vivir a los que estaban cerca de mí. Necesitaba dar un paso al abismo para superar el temor. Lo di. Después de algún tiempo soy consciente de lo que significa El Programa. Sino consigo conectar con todos no podré alcanzar la buena vida. Cuando haya una sola persona en mi círculo más próximo, el más querido, da igual si de 5 personas solo estoy mal con una, esa en concreto me hará tener remordimientos, sentimientos de culpa, me encontraré infeliz. Cuando estoy en un grupo de 8 amigos y con uno tengo un problema, ese en concreto me hará sentirme mal, da igual si con los otros 7 estoy bien, solo por uno me encontraré infeliz, huiré del grupo. El Programa me enseña a soltar, a no intentar controlar la vida de los demás para que yo me encuentre bien. Me enseña a no permitir que me afecte las malas relaciones pero solo lo consigue derrotando a mi propio ego, a mí mismo. Me enseña a manifestar lo que pienso, saber perder ante los demás, sin hacer daño, aceptar los resultados. Conectar con todos, con todo, es como El Programa me enseña el camino a la buena vida.