“Llego al convencimiento de que solo un Poder Superior me puede devolver el sano juicio”. En un momento de mi vida tomo conciencia de que estaba actuando en mí contra, me estaba autodestruyendo, mi comportamiento, lo que hacía, lo que decía, me agredía de una manera inconsciente. En lugar de hacer lo que me hacía el bien hacía lo que me perjudicaba, es a esto a lo que llamo no tener sano juicio, pero en un momento de mi vida y con ayuda de otras personas que estaban en mi misma situación me lo hicieron ver, fue a partir de ahí cuando pude comenzar mi recuperación, primero siendo consciente de que yo solo no sería capaz de conseguir el sano juicio y después llegando al convencimiento de que solo un Poder Superior lograría devolvérmelo.
Mi Poder Superior lo siento en mí pero también lo siento fuera. Logra sacar lo mejor de mí, cosas que ni yo me imaginaría que podría lograr. Hace milagros que yo soy incapaz de hacer por mí. No sé cómo es, no lo podría definir pero lo puedo sentir, se manifiesta en la Naturaleza y a través de los demás, de personas que comparten conmigo las ganas de vivir, de querer tener una vida digna de ser vivida, la buena vida.