Saber que estoy en una actitud de ser consciente de lo que me pasa, solo por hoy, es lo que me hace estar tranquilo, mejor conmigo mismo. Intentar llegar al fondo del asunto, no solo saber el qué sino también el porqué, intentar a través de compartires con otras personas darme cuenta de lo qué me pasa y hacer una introspección de una manera honesta conmigo, sin agresiones hacia mí, sin buscar culpables en los demás, solo verlo en mí como algo que forma parte de mi vida. Saber si la vida que estoy viviendo es la vida que quiero y me conviene vivir. Esto es lo que considero importante. Cuando me veo dirigiéndome hacía unos fines concretos me animo a ser lo que yo quiero ser pero para no desviarme de ese camino necesito ser consciente cada día de que voy en esa dirección porque mi naturaleza fácilmente me hace perder ese camino y me lleva por otros que me perjudican. No se trata de lo que está bien o está mal en general, como si fueran cosas socialmente aceptadas o dogmas, sino de lo que es bueno o malo para mí, de esto es de lo quiero ser consciente, de si mis comportamientos me están llevando por la buena vida que elijo. Es aquí cuando siento mi libertad, poder elegir el camino que me hace el bien, no solo porque lo deseo sino porque me hace el bien, no me hace daño. Ser consciente de Lo que quiero hacer con mi vida, las cosas que hago para buscar la buena vida; sin que los demás tengan la culpa de nada de lo que me pase.