Lo más importante que tengo es mi vida, cuando nací se me dio una vida y ahora quiero vivirla y hacer todo lo posible para que sea una buena vida. Cuando mejor me encuentro es cuando vivo las 24 horas, acepto lo que me va pasando , tomo una actitud de ayudarme en todo momento a mí y a los que me rodean pero cuando vienen los días malos o épocas malas se me olvidan que existen esos días buenos. He llegado a contarlos durante un periodo, anotándolos en un calendario y al cabo de un tiempo veo que no son tantos sin embargo tienen tanto peso que parecen muchos más, los días malos son una trampa , tengo que quitarles la careta, desenmascararlos, tengo que recordar que también hay días buenos. Tengo que trabajar mi interior para afrontar esos días malos. Una gran ayuda es cuando participo en grupos que trabajan la autoayuda pero de forma desinteresada, es aquí cuando tomo conciencia de cómo vivo mi vida. También me ayuda a conseguir una buena vida salir a la montaña, es aquí donde busco la intimidad con la Naturaleza y todo cobra sentido, me hace sentir bien conmigo pero también pone un orden natural a todas las cosas que me pasan y que les pasan a las personas que quiero, sin llegar a la autocompasión, sin dramatizar, aceptando mi situación como lo que es, mi vida.
La Naturaleza saca de mí todo lo mejor para ayudarme y poder ayudar a los demás, para ganarme el aprecio de las personas que me interesan, que tan importantes son para que yo pueda tener una buena vida.