Perseverar, en eso creo que me ayuda mi voluntad, es mi gran aliada, no se da por vencida, siento que es algo que me suma. Cuando algo me aporta bienestar, en lo físico, en lo mental, en lo emocional, en lo espiritual, mi voluntad me apoya a mantenerlo, no se cansa, tiene momentos de enajenación pero acaba recuperando la conciencia, continua su camino, yo me dejo llevar. Antes mi voluntad me hacía mejorar compitiendo con otros, en el deporte, en el trabajo, en la familia, en las relaciones sociales, ahora hemos llegado a un acuerdo, que me haga mejorar compitiendo conmigo mismo, permitiéndome crecer como persona, más sociable, más cercana, más afectuosa. Antes utilizaba la fuerza de voluntad para luchar y para vencer, ahora utilizo la buena voluntad, más serena, paciente, que acepta mejor lo que me sucede. Muchos han sido los momentos en los que he estado a punto de tirar la toalla, no sé cómo pero ella siempre sale en mi auxilio. Creo que mi voluntad y mi Poder Superior forman el buen equipo que yo necesito ya que mis partes oscuras siempre me llevan por el mal camino, el que está lleno de trampas, el camino que cuando me distraigo me meto en lios de los que me hacen daño. La buena voluntad, ponerme en marcha hacía un sitio, sentir que me siento bien caminando hacia él, recordármelo en mí oración diaria, sin prisas, decididamente, sin agobios. Espero poder seguir contando con esta parte mía que suma, que me acerca a la buena vida