La meditación me enseña, a través de prestar atención a la respiración, a estar más vivo. Durante el día las cosas que vivo no son ni agradables, ni desagradables; no me producen dolor, ni placer; la mayoría son neutras, son como la respiración, las hago sin darme cuenta. La meditación me ayuda a esto, a través de la atención plena a la respiración, puedo con la práctica llegar a tener atención plena a las cosas que hago durante el día sin darme cuenta, a lo que mi cuerpo hace sin darse cuenta, como respirar, sacar el lavaplatos, o andar. En la meditación hay un ejercicio de escaneo del cuerpo, con la atención plena voy identificando, desde la cabeza hasta los pies, cada órgano de mi cuerpo, inspirando reconozco a esa parte de mi cuerpo, expirando la llevo el aire con afecto y una sonrisa. Identifico unas 25 partes y tardo unos veinte minutos en hacer este ejercicio de meditación sobre el cuerpo. Si a través de la meditación puedo llegar a sentirme bien por respirar, también puedo llegar a tener un estado de bienestar por hacer las cosas cotidianas del día, hacer la compra, lavarme los dientes, lo que sea. La práctica de mindfulness logra que no necesite solo los momentos buenos para sentirme bien; lo que va logrando es que me sienta cada vez mejor en cada momento; basta con que lleve la atención a ese momento para darme cuenta de que estoy vivo, un buen motivo para sentirme bien. Esto no lo consigo por el mero hecho de saberlo, necesito practicarlo. La respiración ha sido elegida el elemento más importante de la atención porque todos la tenemos durante nuestra vida; nadie que viva puede estar sin ella. Por eso podemos llevar siempre y en todo momento nuestra atención al aire, cómo entra, cómo sale de nuestro cuerpo. Sentir la fortaleza de que el bienestar no solo puede venir de fuera, sentir que tengo el poder para generarlo. Necesito practicar para lograrlo. Solo a través de la práctica es como puedo manejar esta fuerza para lograr mi bienestar en el momento que lo desee; solo con poner en práctica la atención al momento presente puedo liberarme de las preocupaciones, pensamientos del pasado, del futuro. Viviendo el momento presente me acerca a la buena vida.