Volver a mi niño interior. Cuando siento que estoy manifestando un defecto de carácter El Programa me enseñó a derrotarme, en este Paso Once estoy aprendiendo a abrazar mi derrota. Ahora puedo aceptar que ese defecto de carácter también soy yo, tomármelo como algo normal, sin dramatismo, poder abrazar lo bueno y malo que hay en mí, poder vivir con ello sin que haga daño, a mí, a los demás. Tener la sensación de volver a mi niño interior que abandoné hace mucho tiempo, que ha estado pidiendo atención desde entones, sin yo dársela, pagando el precio con dolor, con sufrimiento. En este Paso Once puedo ver que cuando me tengo que derrotar ante uno de mis defectos de carácter también tengo que, a través de la respiración consciente, llevar mi mente a mi cuerpo y sentir cómo puedo abrazar a mi niño abandonado, consolarlo para que dejemos de sufrir. Mi niño interior lo siento como la persona que fui, y que me fui apartando de ella, para hacer, decir cosas que la perjudicaban, que rechazaban a ese niño que era yo, para adoptar otros comportamientos, pensando que así tendría más éxito con los demás. De esta manera fui abandonando poco a poco a ese niño que desde entonces reclama mi atención, mi afecto, amor. Ahora puedo verlo, temeroso, alegre, capaz de sacar lo bueno de los demás, ambicioso hasta el punto de traicionarse por la amistad de los demás. Con ayuda de este Paso Once, y de los grupos, espero poder ir apartando lo que me separa de él, reparar para reconciliarme con él.