El poder del grupo lo he podido comprobar durante treinta años que llevo en ellos. Ahora en este Paso Once necesito formar parte de un grupo que no existe. No hay un grupo que trabaje este Paso Once de una manera exclusiva; donde se medite y comparta dentro de la misma reunión. Los grupos de meditación que he visto están dirigidos por una persona, donde existe una autoridad en forma explícita o en forma de conocimiento. Ahora nos estamos juntando un grupo pequeño de personas con el formato de El Programa de Doce Pasos, basados en las tradiciones, entre las que destaca, el anonimato, la falta de líderes, solo personas que se postulan como servidores, una moderación rotativa; un grupo donde cada uno medite de la manera que crea; que solo comparta, que lea y comparta sobre lo que quiera, o que no comparta; que la palabra “compromiso”nos defina; un grupo tolerante con todas las posturas, creencias, ideologías, religiones; donde no se recrimine la puntualidad, ni la salida anticipada de la reunión. Un grupo donde cada uno participe según crea o pueda. Se juntará una vez por semana durante hora y media, media hora para meditar y un máximo de diez minutos cada uno para compartir. No serán más de 6 personas y la reunión comenzará y finalizará con la oración de la “serenidad”. Espero que la energía de este nuevo grupo me ayude a vivir en profundidad este Paso Once. La oración y la meditación me acercan a la buena vida.